Domingo Campo-Playa

¡Que difícil decisión!

Mi Santorialist es de campo y yo soy de playa, pero ya sabeis lo que dicen de dos que duermen juntos (“que iguales se levantan”), así que yo me estoy haciendo más de campo y el más de playa. Pero ahora mismo ambos estamos en una época de transición, como cruzándonos, en un pantano de indecisión, y entonces el pasado domingo estuvimos un rato en el campo y otro rato en la playa.

Primero Cesantes, o sea la playa (mucho viento y pocas nueces):

Siguiente parada playera, Arcade, conocida por sus ostras:

En esta última foto Mi Santorialist perdió el nivel, porque el mar se le cae por la derecha… Yo creo que por haber divisado un objeto fotografiable mientras me enfocaba:

Camino del campo nos encontramos con unos bonitos lagartijos muy fashionistas ellos en color block:

Es que no lo puedo evitar:

El campo al que llegamos es de lo más aristocrático: El Castillo de Sotomayor,

Es que la vida de palacio es muy cansada…

El castillo está rodeado de unos jardines preciosos:

Con unos helechos… gigantes…

Y unos árboles XXL:

¡Pues ya tuvieron que hacer fuerza para doblar estas piedras…!

Y con esto y un bizcocho…

Os habreis fijado en el cambio de calzado ¿no? Es que soy como la princesa del guisante…

No me acuerdo de la marca del short vaquero, ni del bolso, pero el sombrero es de H&M, las sandalias de Geox, el collar de MyR, y el top blanco de la Feria de Portugal pero tuneado por mi.

Diseñadora de vestidos de muñecas en la tierna infancia y adolescencia. Tardía estudiante de Corte y Confección. Vocación frustrada: ser diseñadora de moda, estilista, personal shopper, cool hunter, patronista, modista, lo que sea relacionado con la moda... Un caso perdido de "pasión trapística".

6 comentarios Escribir un comentario

  1. Oiga, doña Marta: lo que + me gustan son los zapaticos fucsias.
    SObre el castillo, le recomiendo la visita a todos los que no lo conozcan, porque es muy bonito.Y los jardines, impresionantes.

  2. Gracias Maricarmen, Vd siempre dando en el clavo: son unas bailarinas de tela baratíiiiisimas que uso para conducir y para darle descanso a mis pobrecillos pies, o como en este caso para que no se me mentan las arenillas del campo entre los dedillos que me da muchísima grima…

  3. Muchas gracias Mónika. Es una adquisición de la Feria de Portugal, a 10 leuros, que yo misma tuneé con unos trozos de tira bordada. En otra entrada saldrá más detallada. Bss